El Imprevist (1 Avenida Norte Entre Calle 14 Norte y 16 Norte Bis) es un lugar pequeño pero coqueto con decoración muy minimalista. Si tienes suerte puedes encontrar mesa en la terraza.

El desayuno tiene un costo de $150 y te incluye café o té, jugo natural, una canasta de pan dulce variado con su respectiva mermelada natural, un plato de fruta con yogurt, granola y miel y el platillo que tú elijas del menú.

Yo me decidí por los muy recomendados huevos benedictinos con tocino y debo decir que fue una de las mejores decisiones de mi vida. ¡Deliciosos! Esponjosos con un delicado sabor, la salsa holandesa es perfecta, súper cremosa y espesa.
La ración de tocino es bastante abundante por lo que puedes acompañar crujientes trocitos con bocados de huevo o solo.

Hasta el muffin inglés que estaba escondido debajo de los huevos hizo un excelente papel, porque se empapa de la exquisita salsa holandesa haciendo que cada bocado valiera aún más la pena.

Este platillo es imperdible así que guárdale el espacio que se merece, la canasta de pan al inicio es una tentación inicial que solo distraerá tu apetito. También hay que salir a caminar después de desayunar porque cae pesado al estómago. Aunque es un peso con el que serás muy feliz.

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